Ricardo Weeks logró que el Ejecutivo cumpliera con el acuerdo de crear una Secretaría Ejecutiva de la Etnia Negra, adscrita al Ministerio de la Presidencia, pero todavía no cuadra el detalle de contar con una oficina con las dimensiones y la ubicación adecuada para atender, como cree que es debido, a la comunidad de afrodescendientes y dejar de ser nómada.
Una oficina en la dirección de Recursos Humanos del Palacio de las Garzas sirve para el encuentro con el otrora Dj Black para escuchar de él una suerte de rendición de cuenta, justamente cuando se inicia la celebración del mes de mayo que “ha sido tomado” por los afrodescendientes como preludio para el 30 de mayo, el día cumbre.

Weeks llega a la hora acordada, luce camisa negra y pantalón de mezclilla, nada que ver con su viejo atuendo que consistía en una gorra, un abrigo estrafalario, anteojos y “blin blin”. Antes de iniciar la entrevista, uno de los siete colaboradores de la Secretaría a su cargo lo interrumpe para solicitarle que firme unas requisiciones.
Aprovecha para revelar que se trata de los trámites para pagar los pasajes aéreos de los delegados que vendrán para participar en una precumbre sobre la etnia programada para finales de este mes en nuestro país..
Estampada la última firma, empieza el diálogo que se desarrolla con más fluidez de lo que sospechaba el periodista, porque Ricardo Weeks está bien preparado sobre el tema de la etnia negra, bajo su responsabilidad desde la asunción del Gobierno que cumplía tres años de gestión, justo el día de esta entrevista en la que revela su deseo de convertir la Secretaría de Etnia Negra en un ministerio y se lamenta de no poder dar mayores respuesta a la comunidad afro.
A parte de este mes, ¿Qué hace la Secretaría durante el año y cuál ha sido hasta ahora lo mejor que ha logrado su gestión?
Si tendría que hablar de las bondades, diría que el haber logrado que se creara la Secretaría de la Etnia Negra, ya que antes lo que había era un Consejo Nacional del Etnia Negra con 17 actores. Viendo que había una serie de problemas dentro del Consejo, nosotros decidimos pedirle al presidente que creara la Secretaría Ejecutiva de la Etnia Negra para tratar algunos temas, ya que el mismo grupo de la sociedad civil tenía entre ellos algunos problemas, así que nosotros como negros no podemos ventilar nuestras diferencias así, porque los problemas de casa se quedan en casa, no es bueno ventilarlos en los medios y hacer ver como que no pudiéramos trabajar juntos. Yo pienso que podemos tener diversidad de opiniones, pero siempre estamos trabajando en objetivo común que es lograr que el presidente nos ayude a elevar el nivel de una Secretaría Ejecutiva a una Secretaría Nacional, para lo cual ya hemos logrado el borrador y tenemos un consenso para la creación de la Secretaría Nacional para el Desarrollo de la Etnia Afropanameña (Senadap).
¿Cuál es el estatus de esa petición ?
Todavía no lo hemos presentado a la Asamblea. Queríamos hacer toda una serie de actividades este mes, incluyendo llevar el proyecto de ley para la Asamblea, pero como no hay sesiones, lo hemos aguantado un poco. Lo único que nos está faltando ahora mismo es el organigrama porque lo queremos ampliar. Esta Secretaría la queremos ampliar, puede llegar a ser un ministerio.
¿Un ministerio, cómo así?
Tiene todo lo que necesita para serlo: tiene toda la problemática que requiere atenderse, toda la cantidad de espacio que necesita y debe abarcar el país entero, entonces creemos que como una Secretaría que toca el tema de educación, salud, vivienda, desarrollo social, medioambiente, el tema de las poblaciones de las tierras ancestrales que se han otorgado; hay muchos temas que involucran a la Secretaría directamente y creemos que eso algún día va llegar a ser un ministerio.
¿Hay ambiente en el Gobierno para que todo esto se dé?
Nosotros sí creemos que hay un ambiente. Me voy a abocar un poco al tema de que, sabiendo de la necesidad y de lo golpeada que ha estado la población afrodescendiente en este país, creo que debemos hacerle justicia. En este país, viendo la cantidad de problemas que estamos teniendo con los jóvenes, el tema de cómo están los afrodescendientes en las cárceles; cuando hablamos de la deserción escolar también estamos dentro de ese grupo como un segmento mayoritario, igual en el tema de violencia y de drogas. Quiere decir que el problema no solo radica en crear una ley o crear una institución para atender los temas, sino que podamos hacer una incidencia fuerte dentro de los diferentes estamentos de gobierno como son los temas del Ministerio de Gobierno, las cárceles, la policía, en fin, hay tantos temas que necesitan que esta secretaría tenga una visión importante, que tenga peso, valor y jerarquía suficientes para tocar puertas.
Usted asegura que los afrodescendientes predominan en casi todos los grupos con perfil negativo, sin embargo, cuando se les identifica con eso hay reacciones en el sentido de que se les estigmatiza.
Uno de los acuerdos es el documento que se llama el (CERD), que otorgó la ONU, y está también el EPU (Examen Periódico Universal), que no son nada más ni nada menos que acuerdos de Naciones Unidas, de los cuales Panamá es signataria, y teníamos 11 años de mora al no presentar los informes sobre avances de cómo estaba la situación. Nosotros logramos hace 2 años reunir a todos los estamentos de gobierno para levantar el informe a Naciones Unidas para que vean cómo se ha ido desarrollando, y Naciones Unidas también recibe por parte de la sociedad civil un informe que se llama el informe SOMBRA en el cual se hace la verificación de lo que siente y piensa la sociedad civil y lo que dice en cuanto a lo que el Estado ha ido avanzando, entonces se busca un balance para saber cuáles son los puntos que se necesita abordar.
Dentro de esos puntos que la sociedad civil entregó, ya se hizo el informe que se entrega a las Naciones Unidas con las recomendaciones del CERD (Comité para la Eliminación de la Discriminación Racial). Dentro de eso se habla de los estereotipos, o sea, que Panamá tiene que trabajar ese tema, también el tema de los policías con los jóvenes, con los afrodescendientes, todos esos temas están en esos puntos.
¿Dónde radica el problema de que la población afrodescendiente sea más vulnerable?
Son muchos factores, todos vinculados con la falta de oportunidades que van desde la educación, la vivienda y el empleo, entre otros. Incluso siendo una población numerosa, los afrodescendientes no tienen un espacio definido en el territorio nacional como otras etnias. Incluso en las áreas comarcales, algunos negros que son oriundos de allí han sido desplazados y tienen dificultades para la titulación de tierras, pese a que la ley dice que toda persona que esté viviendo o haya trabajado la tierra puede ser candidato a titularlas. Entonces hay una serie de factores que no han permitido el desarrollo de la población afrodescendiente para lograr tener una mejor equidad.
¿Qué información maneja sobre las propuestas que había para en las reformas a la Constitución el tema de la visualización de los afrodescendientes?
Se incluyeron algunos datos, pero nunca se aterriza en un tema específico; siempre se generaliza y cuando se generaliza nos excluyen de una vez. Hasta que no aparezca la palabra afrodescendiente dentro los procesos estamos excluidos y ese es el tema a discutir. Nos dicen que si ponen afrodescendientes, también deben incluir a los indígenas, ¡entonces, pónganlos! Cuando usted generaliza la problemática y no especifica, resulta que se invisibiliza y la problemática sigue estando allí.
¿Qué conviene primero, entrar en la Constitución, llevar la ley sobre la Senadap o alcanzar el rango de ministerio?
Nosotros estamos en la creación de secretaría nacional. Ya eso es un hecho, tenemos el visto bueno del presidente y estamos esperando la última documentación para presentarlo a la Asamblea.
¿Tiene idea de cómo se ve el tema entre los diputados?
No creo que vaya a tener mayor discusión, creo que hay la voluntad para lograr ese espacio para los afrodescendientes en este país, que lo merecemos y sería un espacio importante para la lucha. Creo que después de eso, con el borrador que tenemos, producto de las reuniones con los altos comisionados de las Naciones Unidas y la información que hemos logrado compilar con compañeros de otros países en los que hay leyes contra la discriminación como Colombia, Ecuador, Perú, Brasil que ya lo implementaron y en EE. UU. , yo creo que Panamá lo va tener que hacer.
¿Hay disposición para ello?
Por supuesto, pienso que ni siquiera es un tema político. Pienso que es un tema que todos los diputados aprobarían, porque cuando hablamos de discriminación, no solo nos referimos a los afrodescendientes. Estamos hablando de todos los temas: niñez, mujeres, discapacidad, género. Hay muchas cosas por las cuales la gente te discrimina.
¿Cuál ha sido su principal aprendizaje en este cargo?
Yo pienso que lo más importante que he aprendido es a querernos más y a apoyar más las causas. Nosotros como pueblo tendemos a tratar esto como si fuera tema de un grupo de gente, y como no somos parte de la lucha, ni sentimos que tenemos el problema, no nos empapamos y desconocemos muchas cosas. La gente no sabe que puede ir a los organismos internacionales de colaboración, la mayoría de los cuales están en Panamá con dinero para apoyar y se van a otras partes en Centro y Suramérica, porque aquí no sabemos cómo utilizarlas. Tenemos una labor que hacer con las comunidades.
¿La Secretaría de la Etnia Negra es vista como la Defensoría del Pueblo?
En esta secretaría debieran poder venir con cualquier problema que tenga que ver con alguna agresión o con el tema de la discriminación étnica, debieran poder venir aquí y recibir respuestas.
¿Ha venido gente a su despacho buscando apoyo?
Nosotros hemos tratado. Una vez iba abrir las líneas, pero me iba a meter en el dolor de cabeza más grande de mi vida. Porque no tenemos ese mecanismo. Imagínate que las Naciones Unidas entregó al Gobierno una felicitación por crear las dos instituciones encargas de preservar, divulgar y proteger los derechos humanos como lo son la Defensoría del Pueblo y la Secretaría de la Etnia Negra. Sin embargo, tenemos el problema igual a la Acodeco, en el sentido de que no podemos sancionar o actuar jurídicamente, sino mediar, pero no encontramos una efectividad del trabajo. Lo mismo me pasaría a mí si abro dos líneas de denuncias, al final voy a quedar como el peor de los funcionarios, porque resulta que van a poner las denuncias ante mí, pero no tengo una oficina de asuntos legales para darles seguimiento; no tengo jurisdicción en otras entidades para darles seguimiento y sancionar, entonces al final soy nada más como un personaje ante el que te quejas, te escucha, pero que al final no puede darte un apoyo, entonces de eso se trata, de elevar el nivel jerárquico de la secretaría para poder llevar respuestas.
Nosotros sí necesitamos tener la jerarquía suficiente para darles solución a las quejas y eso se va a conseguir siempre y cuando la Secretaría se eleve a un nivel de ministerio o secretaría nacional y que se le dé la importancia.