Históricamente, Panamá ha sido signado como puente, puerto y puerta por donde debiera entrarse al canal, como dice el poeta Demetrio Korsi. Es evidente que su situación geográfica y su particular topografía permitieron, en primera instancia, ser el Camino de Cruces, la ruta del ferrocarril transístmico y finalmente del Canal.
Su devenir histórico ha estado ligado indefectiblemente a estos acontecimientos, que en una u otra medida han beneficiado al orbe. De ahí la frase estigmática: Pro Mundi (Beneficio), que titula la obra de teatro publicada en 1997...
Grandes intereses económicos han motivado imperios y personalidades a reclamar como suyos el privilegio de disputar el territorio. Por ello la obra escoge la personalidad tanto de grandes protagonistas de la historia como de los anónimos colectivos. Son los casos del más yanqui de los presidentes Teddy Roosevelt, el gran ingeniero De Lesseps, en primeras, y de aquellos destacados por su procedencia étnica: chinos y negros, en segundas.
La obra explora, desde la voz de sus personajes, la historia, la participación y el sacrificio humano en la construcción del Camino de Hierro, el fracaso francés y, finalmente, la construcción del Canal. Expresa un reclamo desde cada ángulo de la historia que reclama quiénes son los verdaderos constructores de la escalera y el camino de agua.
El autor de Pro Mundi beneficio deduce que lo ocurrido en este territorio de 75 mil kilómetros cuadrados de superficie que se llama Panamá ocurrió, como un karma, ocurrió lo que debía ocurrir. En vano hubiera sido enfrentar su inevitabilidad. La obra, además, pretende reivindicar a aquella masa trabajadora que aportó tanto sangre, sudor, lágrimas y el tormento de las enfermedades como de las condiciones laborales en la culminación de sendos proyectos.
Por un entendimiento con la posteridad se le ha incorporado el personaje de Ascanio Arosemena, por considerar su representación del evento histórico más importante de la historia del país, como en efecto lo fue el 9 de Enero de 1964. La intención, de los productores, es buscar la síntesis de significados de frente a la nacionalidad y por considerar que el pueblo panameño, a través de sus luchas, alcanzó el logro de la soberanía sobre la totalidad del territorio.
Se trata de una obra que recomendamos para verla en familia, así como para maestros, escritores. Contar la historia del Canal de Panamá es sentir para vivir el país que somos hoy por hoy.