El León de Praga, nombre con el que se título la biografía del jugador checo y escrita por el periodista italiano Bruno Bernardi, prepara con celo su último Mundial, puesto que, cerca de cumplir 34 años, el centrocampista del Juventus italiano enfila la recta final de su carrera.
Hijo de un granjero, Nedved nació el 30 de agosto de 1972 en la ciudad de Cheb, aunque comenzó su trayectoria profesional en el Dukla de Praga en la temporada 91-92, un año antes de recalar en el Sparta de Praga, en el que dio a conocer su enorme talento durante las cuatro campañas en las que allí militó.
Su irrupción en el panorama internacional llegó en la Eurocopa de 1996, en la que la República Checa fue subcampeona, sólo superada por Alemania en la final, aunque el reconocimiento definitivo le llegó en 2003 con la consecución del Balón de Oro.
Aquella deslumbrante actuación en la Eurocopa, supuso que el Lazio romano fichase a Nedved, equipo en el que militó durante cinco años y en el que conquistó una liga, dos Copas de Italia, una Supercopa de Europa y una Recopa antes de fichar por el Juventus.
Nedved llegó a Turín con la difícil misión de relevar a Zinedine Zidane tras el fichaje del francés por el Real Madrid.
En el equipo turinés, además de ser su principal baluarte, el palmarés de Nedved creció brillantemente con tres ligas italianas más y dos Supercopas de Italia. Su mayor decepción fue la final de la Liga de Campeones.