Neymar tuvo una sesión de trabajo redoblada y fue el centro de todos los ataques de Brasil en el entrenamiento de ayer. Se perfila como la llave para abrir el camino del gol de Paraguay, en los cuartos de final de la Copa América.
Menezes hizo trabajar a Neymar en el desmarque, en el regate en velocidad para deshacerse de sus marcadores y, especialmente, en dar el último pase a sus compañeros, a los que les insistió a desmarcarse con diagonales.
Neymar estuvo vigilado de cerca por algún defensa para que se acostumbre al duro puntaje.