La selección brasileña, liderada por Neymar, se pone a prueba mañana en un amistoso contra Portugal, que jugará en la ciudad estadounidense de Boston sin Cristiano Ronaldo, la principal estrella del equipo lusitano.
Brasil encara el amistoso como una prueba seria con miras al Mundial de 2014, después de la fácil victoria por 6-0 contra Australia.
El equipo del país sudamericano tiene la misión de demostrar que también puede dar una buena imagen ante un equipo europeo, a pesar de estar plagado de bajas, entre ellas la de los laterales Marcelo (Real Madrid) y Dani Alves (Barcelona), además de los delanteros Fred y Hulk.
La mayor duda para el seleccionador brasileño, Luiz Felipe Scolari, es si podrá contar con el media punta Oscar, que se lesionó levemente en un entrenamiento.
Para Portugal, el partido servirá como preparación para los dos partidos decisivos de las eliminatorias que jugará en octubre, con los que se decidirá si se clasifica al Mundial de forma directa o si tiene que ir a la repesca, lo que también dependerá de los resultados de Rusia, su principal rival del Grupo F.