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NFL, golpeada por la violencia

La Liga Nacional de Fútbol Americano (NFL) se ha robado en los últimos días más titulares de lo normal, pero no precisamente por las...


La frase
  • Soy fanático del fútbol (americano), pero tengo que decir que si tuviese un hijo, pensaría largo y tendido antes de dejarlo jugar fútbol. Barack Obama - Presidente de Estados Unidos
Casos les pasan una alta factura a equipos y jugadores
  • Muchas de las empresas que invierten dinero en la NFL están molestas porque temen sufrir un problema de imagen y reclaman al jefe de la NFL, Roger Goodell, que tome medidas más rígidas ante la mala conducta de los jugadores fuera del campo. “Lo hemos entendido. Tomamos medidas y aún pasarán más cosas”, señaló la NFL. Los casos han alarmado a los principales patrocinadores de la liga e incluso el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, emitió su opinión al respecto. “La violencia doméstica es desdeñable e inaceptable en una sociedad civilizada”, dijo Obama. La NFL devenga anualmente 10,000 millones de dólares -de los que casi 1,000 llegan a través de patrocinadores-, la NFL se ve ahora obligada a actuar ante un problema que no esperaba. Empresas como Anheuser-Busch han mostrado su descontento con la gestión de la liga, Nike por su parte le quitó el patrocinio a Peterson, mientras que los hoteles Radisson han roto su relación de auspicio con los Vikings. La NFL se había jactado antes de la temporada 2014 de contar con los castigos más duros para violencia doméstica en el deporte profesional estadounidense.

La Liga Nacional de Fútbol Americano (NFL) se ha robado en los últimos días más titulares de lo normal, pero no precisamente por las fantásticas jugadas de sus futbolistas.

Al contrario, han sido razones extradeportivas (concretamente, la violencia doméstica) las que han puesto bajo la lupa a la NFL.

 

Estrellas del calibre de Adrian Peterson y Greg Hardy, además de jugadores de un perfil más bajo, como Ray Rice, Ray McDonald y Jonathan Dwyer, han tenido un comportamiento personal reprochable, que les ha costado sus puestos en el equipo.

Los casos no fueron manejados de la mejor manera por la NFL, lo que puso en evidencia su incapacidad para enfrentarse a estos temas, a la vez que mostró un incómodo reflejo de los valores familiares, deportivos y culturales de la sociedad estadounidense.

 

Todas las situaciones mencionadas han dejado además en el aire las siguientes interrogantes: ¿Deben sabotear los seguidores la liga de fútbol? ¿Debió ser la NFL más estricta de lo que han sido las autoridades? ¿Por qué se escandaliza el país por lo que hizo Peterson cuando ningún estado prohíbe el castigo corporal a menores -salvo bajo raras excepciones- dentro de la casa familiar?

“Nunca pensé que me vería en una situación en la que el mundo juzga mis habilidades paternas o si he abusado de mis hijos”, aseguró Peterson en un comunicado.

 

Peterson, de los Vikings de Minnesota, fue suspendido por la franquicia en la que jugaba porque castigó con la rama de un árbol a su hijo de cuatro años.

Por su parte, Ray Rice, ex de los Ravens de Baltimore, agredió salvajemente a su esposa, cuando todavía era su prometida.

Al running back se le ve en un video arrastrando a su pareja en el elevador de un hotel.

 

El resto de los incidentes no ha sido menos alarmantes.

Dwyer (corredor de los Cardenales) le propinó un cabezazo a su esposa después de que ella se rehusó a sus insinuaciones sexuales. El reporte policial explicó que el jugador le quebró la nariz a su compañera sentimental, y al día siguiente la golpeó en el rostro.

Ray McDonald (tacle defensivo de los 49.ers) está siendo investigado por golpear a su prometida embarazada.

En tanto, Greg Hardy fue condenado en julio por agredir a su novia, lo que no generó una sanción por parte de la liga. Pero su equipo, Carolina Panthers, lo apartó del plantel.

Estos sucesos pondrán a prueba las nuevas medidas que la NFL estrenó hace algunas semanas contra la violencia doméstica, de seis partidos de suspensión por una agresión e indefinida si el jugador reincide.

¿Un coliseo romano?

El destacado analista de The New York Times Michael Powell ha llegado a comparar el fútbol americano con las batallas que se celebraban en el Coliseo romano.

“Después de años tapándonos los oídos cuando se habla de mentes y huesos rotos, de la factura que pasa el deporte a los futbolistas y sus parejas, ahora nos molestamos de lunes a sábado en discusiones sobre palizas a mujeres. Pero el domingo nos ponemos la camiseta y, cerveza en mano, gritamos a los jugadores para que cometan más actos violentos”, apuntó Powell.

Otras personalidades han asegurado que el espíritu de sacrificio y entrega de los jugadores rima con mucha frecuencia con el lenguaje bélico. Aunque sea un deporte, llega a los extremos.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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