Águila, de la mano de Nicolás Muñoz, goleó a un Firpo que brindó muchas facilidades defensivas ante la ausencia de tres titulares.
La noche en Usulután solo tuvo dos colores: naranja y negro.
Ni siquiera el apoyo total que brindó la afición de Firpo, que copó por completo el Sergio Torres, pudo evitar que Águila borrara por completo a los usulutecos, que acusaron en demasía las tres ausencias en su zona defensiva.
Y es que los toros tuvieron que recurrir a una zaga remendada. A las bajas ya anunciadas de Manuel Salazar por lesión, y Jorge Sánchez por suspensión, se unió otra más de última hora.
La de Edwin González, fijo en la titular, quien se resintió de su pierna derecha en el calentamiento y fue sustituido por Rafael Tobar, quien desde la jornada 16 del torneo pasado no abría un juego.
Águila también mostró algunos cambios. Así, Fidel Mondragón se estrenó como emplumado —precisamente ante su ex afición—, mientras que Fabio Ulloa, por fin, superó su lesión y volvió a su puesto en el centro de la zaga.
Otro que regresó fue Alex Campos, quien salió en lugar de Rudis Corrales y como acompañante de Nicolás Muñoz, que se estrenó como goleador en el torneo. Y vaya de que manera: con un “hat trick”.
Figura
Y fue precisamente el panameño el que cobró el alto precio que tuvo que pagar Firpo con sus variantes.
Mauricio Quintanilla, que volvió a jugar como central, salió tarde y habilitó a Muñoz, quien entró solo por la derecha tras un pase largo de Óscar Martínez para abrir el marcador al ’4.
El gol le sentó mejor a Águila, que ayer encontró el equilibrio en su zona defensiva con la reaparición de Ulloa, quien se vio bien acuerpado por un eficiente trabajo de Martínez y Carranza.
Al ’33, Camilo Mejía recuperó una pelota en su propio campo y enfiló a marco rival. Antes de entrar, el colombiano habilitó a Muñoz por derecha, que sin perder tiempo puso el 0-2.
Gerardo Reinoso, técnico firpense, no aguantó más y se decidió por enviar a Fernando Leguizamón y Patricio Barroche para tratar de ganar presencia en el ataque.
Pero faltaba que Nico completara su “hat trick” (’66) y Mejía, 10 minutos después, puso el cuarto.