Autoridades de un pequeño estado mexicano negaron el surgimiento de grupos subversivos en su territorio, luego que enardecidos habitantes de una población rural tomaron a 44 policías como rehenes.
"En el estado de Hidalgo no hay grupos subversivos", declaró a Reuters un portavoz de la procuraduría judicial de ese central estado.
"Estamos investigando a quién pertenecen las armas", agregó, al informar que la procuradora Flor de María López había descartado categóricamente la presunta aparición de algún movimiento subversivo o guerrillero en Hidalgo.
La prensa mexicana divulgó con gran destaque la inexplicable aparición de un arsenal, que incluyó 15 armas largas, lanzagranadas y munición de distinto calibre, tras graves disturbios registrados el sábado en Pachuca, la capital del estado, y Tepatepec, una localidad distante a 40 kilómetros.
Una manifestación frente a la sede gubernamental de Hidalgo degeneraron el sábado en disturbios y en la detención de unas 900 personas.