La jueza en lo penal, Maureen Rojas, aseguró ayer que no recibió presiones del presidente venezolano Hugo Chávez para ordenar el arresto por presunto enriquecimiento ilícito de Rubén Rojas Pérez, ex comandante general del Ejército y yerno del ex mandatario Rafael Caldera.
La jueza ordenó la detención del general Rojas Pérez la noche del sábado, generando una airada protesta del ex presidente Caldera y acusaciones contra su idoneidad por parte de dirigentes políticos del partido Convergencia, que responde al ex mandatario.
"No he recibido presiones nunca de nadie. He ejercido mis funciones. Nunca nadie me ha llamado jamás para darme directrices en ningún caso", declaró la jueza en rueda de prensa.
Incluso negó "ser afecta a Chávez" y recordó que en 1992 le negó un amparo al actual mandatario cuando estuvo preso en la penitenciaría de Yare, 40 km al sur de Caracas, tras la intentona golpista que protagonizó el 4 de febrero de ese año.
Relató que en esa oportunidad visitó el penal de Yare y constató que Chávez se encontraba "en estado de salud perfecto y lo negué" (al amparo). Aseguró que no acostumbra a hacer "buya", pero que tuvo que hablar ante la prensa para defender su "reputación, ese es mi derecho".
"Yo también tengo derecho a ser protegida, mis actuaciones son claras y transparentes y se basan en lo que hay en las actas procesales", puntualizó.
La jueza ordenó también la detención de uno de los hermanos del jefe militar, Domingo, un coronel del ejército en situación de retiro, como presunto cómplice en hechos ilícitos durante la gestión de Rojas Pérez al frente de la comandancia general del Ejército.
El sábado, poco después de hacerse públicas las órdenes de detención, el ex presidente Caldera (1969-74 1994-99) protestó la decisión de la jueza, que estimó como una evidencia de la "malquerencia" del presidente Hugo Chávez, y dijo que la acción constituía un "proceso político".
"Vine a imponerme el auto de detención en contra de mi voluntad. Esta juez está actuando inconstitucionalmente", declaró el martes Rojas Pérez, vestido con su uniforme militar, al salir del tribunal.
Rojas Pérez tuvo un enfrentamiento público con Chávez en la campaña pasada, e incluso llegó a afirmar que el ejército no respaldaba a quienes alzaron sus armas contra la República, en clara alusión al nuevo mandatario. Chávez ganó las elecciones presidenciales del 6 de diciembre con más del 56% de los votos, derrotando a los tradicionales partidos políticos. "En Venezuela no hay persecución política contra nadie, sino un proceso contra la corrupción", afirmó Chávez al referirse al arresto del general Rojas Pérez.