El presidente Luis González Macchi se quejó ayer porque "no se puede gobernar tranquilo en medio de rumores de golpe", como los que proliferaron en las últimas semanas. Tras su regreso de Santiago de Chile en donde participó en la cumbre del Grupo de Río, declaró que las versiones "son acciones de un grupo que quiere desestabilizarnos; así no se puede trabajar".
"Esa gente, lastimosamente, pertenece a una corriente autoritaria. Le haríamos un gran favor al país si no hablásemos de rumores sino de cosas concretas que podrían beneficiar a la ciudadanía", dijo González Macchi en declaraciones a la prensa.
Añadió que las versiones de "golpe militar y de acciones de inestabilidad colaboran para la autodestrucción del país y ponen en una situación impresentable al Paraguay en el exterior". Sin embargo, el opositor Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA) anunció que el uno de septiembre habrán movilizaciones masivas en diferentes puntos del país para solicitar la renuncia de González Macchi.
Los liberales buscan que un miembro de su partido, el vicepresidente Julio César Franco, se haga cargo de la presidencia. González Macchi, aunque cuenta con un debilitado sustento político por discrepancias con los principales líderes del oficialista Partido Colorado, recibió ayer el respaldo partidario.
Nicanor Duarte, titular del coloradismo, dijo que "no se pueden violentar los plazos constitucionales de gobierno; si alguien desea acceder al poder, debe esperar hasta el 2003", año en que habrá nuevas elecciones nacionales.