Las autoridades mexicanas y varias empresas privadas se volcaron con las familias que tuvieron que celebrar la Nochebuena lejos de sus hogares ante la posibilidad de un nuevo rugido del volcán.
La jornada empezó con la visita de payasos y "Papás Noel" a los albergues para repartir miles de juguetes entre los más pequeños, que en muchos casos llevan una semana lejos de sus hogares.
Una empresa mexicana de entretenimiento colaboró con el reparto de cientos de kilos de dulces y palomitas de maíz.