Lo de ayer, ante México, fue una derrota dolorosa; nadie lo puede negar.
Soy de los que apoyo que cada partido se tiene que salir a ganar, pero tampoco hagamos un escándalo por esta caída.
Perdimos ante un equipo mexicano que sigue siendo el único invicto del certamen y que lleva, con los de ayer, 15 goles a favor y solo uno en contra, que fue precisamente el que le anotaron los canaleros.
No quiero justificar a la Rojita, mas lo de ayer fue una derrota que estaba dentro del presupuesto. Para pelearle de tu a tu a México, aún nos falta muchísimo. Ahora tenemos que pensar en el Mundial en Colombia y punto.