En el último quinquenio el Carnaval de la capital ha enfrentado toda una suerte de intrigas, suspicacias y descontentos.
Hace un par de años los cuestionamientos giraban entorno a la cantidad de fondos que se destinaron para la celebración, lo cual dio lugar a que este año, desde los círculos oficiales, se tomara la decisión de no apoyar el Carnaval, cuando cumplía su centenario.
Esta indecisión sometió a los capitalinos a una incertidumbre que vino a despejarse pocos días antes del inicio de la fiesta y finalmente se dieron los resultados previsibles: desorganización, malestar general y dudas sobre la transparencia y legitimidad de quienes -supuestamente bien intencionados- enarbolaron la bandera para salvar el Carnaval.
Los resultados que se dieron este año eran de suponer, porque lo que mal comienza, mal acaba.
Qué lástima que una festividad que es propicia para resaltar las raíces folclóricas del país y que representa un escenario ideal para fomentar el turismo y el comercio se haya convertido en una plataforma en donde la confusión, el juegavivo y el oportunismo se hayan erigido como reyes.
Después de tanta agitación, es hora de que, tanto las entidades oficiales como el sector privado y el panameño en general, comprendamos que hay que tomar el Carnaval realmente en serio, porque organizar y presentar un evento con estas dimensiones no es relajo, aunque pueda parecerlo.
Ponderan escrito del Dr. Suárez. Estimado Egbert: Muy atinada la publicación del enjundioso artículo del Dr. Omar Jaén Suárez sobre los 10 años de administración panameña del Canal de Panamá. El Dr. Jaén Suárez no solamente es una autoridad en el tema sino un profesional serio y estudioso de lo referente al Canal y la incidencia que el mismo tiene sobre la vida de los panameños. Artículos como el mencionado dan mucho lustre a tu bien enfocado suplemento y contribuyen a ilustrarnos sobre panameños que honran con su conocimiento y su pluma el colectivo al que pertenecemos. Mariela Sagel
¿Fray o diablo?. He seguido con atención estos artículos sobre el gerundio, sobre el que no siempre estoy clara al escribir, y de verdad que puede ser un diablillo. Gracias por incluir estos temas. Celia Martínez Ng
Comentan a Madelag. Muy lindos recuerdos de Madelag, quien es ejemplo de lo que puede hacer una persona de edad avanzada cuando se propone mantenerse activa y sirviendo a su comunidad. Lo mejor para la Magnífica
Con el poeta. Señor Collado: en verdad su descripción de esta obra es tan inspiradora como el libro que compraré mañana mismo. Le felicito. Leticia F. de Arias.
Candidatura al Premio al Nobel. Los nicaragüenses están muy entusiasmados con la posibilidad de que Ernesto Cardenal sea considerado para ganar el Premio Nobel. Ojalá y se les haga el milagro, sería un triunfo para toda América Central, pero creo que habrá que hacer un trabajo grande para alcanzar ese objetivo. Carlos Jaramillo