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No escondió su vergüenza

Hernán Darío Gómez describió en pocas palabras lo que le significó la goleada que encajó ayer la Roja ante Brasil (4-0): “A uno le da pena estas cosas”, señaló tras el duelo.


Brasil
  • Julio César
  • Daniel Alves
  • David Luiz
  • Dante
  • Marcelo
  • Luiz Gustavo
  • Óscar
  • Ramires
  • Hulk
  • Neymar
  • Fred
  • DT: L. Scolari
Panamá
  • Nicolás Muñoz
  • Luis Tejada
  • Alberto Quintero
  • Armando Cooper
  • Gavilán Gómez
  • Amílcar Henríquez
  • Nahil Carroll
  • Felipe Baloy
  • Román Torres
  • Adolfo Machado
  • Óscar McFarlane
  • DT: H. Gómez
  • Goles: 1-0, min26: Neymar. 2-0, min39: Daniel Alves. 3-0, min46: Hulk. 4-0, min72: William.

Hernán Darío Gómez describió en pocas palabras lo que le significó la goleada que encajó ayer la Roja ante Brasil (4-0): “A uno le da pena estas cosas”, señaló tras el duelo.

Y es que es difícil salir con el rostro arriba después de haber perdido por cuatro goles de diferencia, y con baile incluido.

 

Fueron 15 minutos de ilusión, orden y hasta buen fútbol los que desplegó Panamá en el arranque del partido amistoso. Un sorbo de vino para nosotros y el resto de la botella para los pentacampeones, que nos dejaron lucirnos mientras ellos carburaban.

A pesar de mover bien la pelota sobre el terreno e incomodar bastante al poderoso rival que estaba al frente, no se pudo rematar ninguna sola vez al arco en esos minutos de esperanza.

 

Brasil decidió ponerle alto a su calentamiento y a un Panamá que le estaba faltando el respeto. Inició entonces a rotar mejor y con más velocidad el esférico.

La distancia mayúscula que hay entre equipo y equipo, entre figuras y figuras, empezó a notarse con una joya de gol del astro Neymar (Barcelona), quien cobró con sutileza y elegancia un tiro libre. Óscar McFarlane pudo rozar la redonda, mas no detenerla. 1-0. Sin embargo, esto apenas era una llovizna, el verdadero diluvio estaba aún por venir.

 

Neymar continuó frotando su botín y sacando magia. En la jugada siguiente a su gol, le recetó un túnel de crack a Felipe Baloy, capitán del equipo istmeño. Las cosas volvían a su orden natural y lógico.

Antes de bajar el telón del primer acto, Brasil amplió su ventaja. Alves, con un amague, eludió al borde del área grande la marca de dos defensores rojos; luego, con mucha calma, se acomodó para su pierna buena (la derecha), puntillazo certero y el esférico al fondo de las redes. 2-0.

 

El anfitrión de la Copa del Mundo salió en la segunda mitad como una tromba. En el primer minuto de juego, taconazo de lujo de Neymar para habilitar a Hulk. El atacante del Zenit no deslució la jugada desaprovechando el pase ni mucho menos, sino que sacó del sombrero un truco para adornar todavía más la acción, realizando un disparo de tres dedos, como solo lo saben hacer los elegidos, para darle una rosca fantástica a la pelota... detener un gol tan lujoso como este habría sido un crimen. 3-0. Y la mala noticia: restaban 44 minutos más.

En el 49’, se evidenció por completo la desconcentración y cansancio mental en el que habían caído los jugadores de la Roja. Neymar recibió, absolutamente solo, una habilitación por banda derecha; estaba tan solo, en un área tan peligrosa, que en tiempo real cualquiera hubiese apostado a que “Ney” se encontraba en fuera de juego. Pero no, el barcelonista estaba en posición absolutamente legal. El ariete entonces envió un centro preciso para Fred quien, afortunadamente para Panamá, no supo definir de manera correcta.

El equipo de “El Bolillo”, como se le conoce al seleccionador istmeño, rozó el milagro de poder anotarle a Brasil cuando un remate con la testa de Roberto Nurse (había sustituido ya a Luis Tejada) casi se introduce en el arco rival. Julio César había resbalado, empero su reacción y reflejos le permitieron enviar a tiempo el balón al córner.

Después del susto, nuevamente ambos equipos retomaron el guion. Brasil, jugando a medio ritmo, era el único que proponía, mientras que un fatigado Panamá sacaba el orgullo que le quedaba para no permitir una mayor goleada.

Mas era normal y hasta predecible que si el Scrath seguía golpeando y golpeando la barrera, en algún momento la volvería a derribar. Y efectivamente lo logró, a través de William que, al minuto 72, capitalizó con eficacia un buen servicio para firmar el 4-0.

Como anécdota final, una jugada confusa al 80’. Gabriel Gómez saltó a luchar un balón, el cual terminó impactando con la mano. El árbitro del partido le mostró la tarjeta roja. No obstante, “Gavilán” nunca abandonó la cancha y siguió jugando como si nada hubiese pasado.

La explicación: aparentemente el juez de línea ya había señalado una falta, por lo que el central tuvo que rectificar y borrar la cartulina que enseñó.

Pitazo final y muchas conclusiones por sacar. Un resultado nada raro, y es que al frente estaba la única selección que ha sido capaz de humillar a la histórica España de Vicente del Bosque, en aquella final de la Copa Confederaciones del año pasado en la que la Verdeamarela se impuso 3-0.

“Hay mucho que aprender, la diferencia es grande”, apuntó Gómez. Tejada siguió su línea: “Los errores nos lo cobraron... no podemos estar satisfechos con este resultado, hay cosas que mejorar”.

El próximo compromiso de preparación que sostendrá el combinado canalero será ante Perú, el martes 5 de agosto.


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930605
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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