El suizo Roger Federer afirmó ayer que todavía no está totalmente recuperado de los problemas en la espalda que le privaron de disputar la final del Masters de Londres el pasado domingo, pero se mostró optimista sobre sus opciones de jugar la final de la Copa Davis a partir del viernes próximo.
Mi espalda está mejor que el sábado, pero todavía no lo suficientemente recuperada como para que pueda entrenar. Quiero ser positivo, pero no me atrevo a decir qué porcentaje de opciones tengo de participar, indicó el número dos del mundo.