Cada vez me convenzo más de que en el fútbol no está todo escrito. Cuando todos daban por muertos a "placinos" y "académicos", la fecha 6, la de la resurrección", demostró que estábamos todos equivocados.
Y no sólo les bastó a ambos conjuntos con ganar, sino que lo hicieron con autoridad. Un poco más sufrido lo de Plaza Amador, pero el carácter del "equipo del pueblo" es indiscutible. Y eso es sinónimo de autoridad. ¿Cómo explicar como un buen día, ambos equipos jugaron su mejor fútbol? Imposible.
Lo único que se puede razonar es que el fútbol todos los jugadores lo llevan por dentro, hasta que un buen día, el mismo sale a pasear y se desparrama por todo el campo de juego. Y ese día los débiles ganan.
Bien dice Carlitos Bianchi: "Gana quien se levante mejor el día del partido". Me quedo con eso. El fútbol, la "dinámica de lo impensable" no conoce de poderosos, sino de magia y de talento. Eso es lo lindo del juego, que a todos les toca su tarde de gloria.