La tarde de ayer estaba soleada, enmarcada en un cielo azul y un apacible vaivén de las olas, que llamaba darse un chapuzón en la playa.
Pero el día no era de playa, brisa y mar, porque lo que hacía un grupo de ciclistas, que se dieron cita en la Calzada de Amador, no era pasar un rato de esparcimiento, sino protestar para crear conciencia a los conductores de autos, de que se debe respetar a los ciclistas que entrenan en el lugar.

La protesta se daba por el reciente atropello de la ciclista y triatleta Yelena Rodríguez, precisamente en la Calzada de Amador.
A las 4:45 de la tarde, todos disponían de sus vestimentas y cascos, tal cual como lo hacían los caballeros al momento de ser llamados al campo de batalla. Y mientras unos niños se bañaban en la playa, los ciclistas tomaban sus caballos de metal para partir hacia la isla Flamenco, llevando a cabo el primer objetivo: llamar la atención de los visitantes del lugar.

Mientras que el primer plan se daba, el segundo ya se estaba realizando, y el mismo era repartir unas volantes en las que se pedía respeto para los ciclistas y se informaba el por qué del evento.
Al final se dio el paseo, se hizo un trabajo de concienciación; aunque se esperan más eventos de este tipo, porque los ciclistas piden su espacio en la Calzada.

Manual de tránsito.
En el manual de tránsito, en el artículo 124, se pide precaución para los conductores. El artículo señala: Los conductores deberán tener el debido cuidado para evitar accidentes y

advertirán de peligro a los peatones, animales conducidos por personas o a los vehículos
impulsados por el hombre o movidos por tracción animal, utilizando señales acústicas cuando sea

necesario y especialmente cuando se observen en la vía niños o cualquier persona con aparente
discapacidad. Iguales medidas de seguridad adoptarán cuando haya niños jugando en las
inmediaciones de la vía.