La pelea en los seis primeros asaltos parecía un gran fraude. Nadie se golpeaba, había mucho estudio y la mejor pelea del año se encaminaba hacia un resultado dudoso, típico de Las Vegas, para darle paso a una revancha.
Ni el Niño de Oro, ni el Exterminador a esa altura del encuentro podían asegurar el triunfo. Ambos estaban pensando en llegar a los doce y cobrar, Hopkins 15 millones y de la Hoya 30.
Este pleito en el que de la Hoya fue noqueado por primera vez; además de subir al ring con las apuestas en contra y nunca correr como se esperaba, podría significar su retirada definitiva de los cuadriláteros, pese a sus 31 años.
En cambio Hopkins tiene que apurase a buscar a Tito Trinidad. Sus 39 años le obligan, aunque es considerado el mejor en este momento, su tiempo en el boxeo se agota.
No cabe duda que el Niño de Oro descansará, gozará de sus millones y es más probable que cuando regrese a este deporte, sea de promotor, que de boxeador.