El futbolista más joven de Bolivia, Mauricio Baldivieso, y su padre, el técnico Julio César Baldivieso, renunciaron ayer al Aurora porque la directiva del club intentó prohibir al muchacho jugar en el equipo en el torneo Clausura.
Julio César Baldivieso dijo al canal Bolivisión que dejan la plantilla porque la gerencia del equipo le trató de imponer que elija entre seguir su carrera como técnico o apoyar a su hijo, quien el domingo pasado, aún con 12 años, debutó en la primera división.