Medio millar de aficionados del Milan se manifestaron ayer frente a la sede del club italiano en la capital lombarda para exigir a sus responsables que no dejen marchar al brasileño Kaká al inglés Manchester City, algo que cada vez cobra más fuerza.
Los aficionados, convocados por el grupo de hinchas Curva Sur, lanzaron mensajes a la sociedad "rossonera" en los que aludían a una cuestión de "corazón" para intentar evitar un fichaje que muchos dan ya por hecho y que supondría para las arcas del Milan un ingreso de 105 millones de euros.
La prensa italiana destacó la revolución de los aficionados en las gradas contra los principales responsables del Milan.