"Los Santos ante Herrera, por el Mayor de Béisbol. No se lo pueden perder".
"Una película que le hará morir de risa. No se la puede perder".
"Un extraordinario juego en su pantalla. No se lo pueden perder".
"El noticiero estelar, con las mejores informaciones. No se lo puede perder."
"Una novela que le hará llorar. No se la pueden perder".
Haga este ejercicio. En las horas en que ve televisión, en cualquiera de los canales locales, cuando llega el turno de las cuñas comerciales y los avances de la televisoras, descubra usted mismo ¿cuántas veces el o la locutora repiten: "No se lo puede perder"?. Calcule que cada tanda de anuncios, se repite como mínimo ocho o diez veces por hora, ¿cuántas veces al día estaremos oyendo "No se lo pueden perder"?. Multiplique las tandas comerciales por la cantidad de canales que hay en Panamá. Y el resultado vuelva a multiplicarlo por 365 que es el número de días que tiene el año. ¿No le parece que es demasiado repetitivo lo de "No se lo puede perder"?. ¿No cree usted que el o la locutora, o todos los que hacen esa tarea en las televisoras locales, podrían ser a veces, un poco más creativos? . Nosotros, vosotros y ellos, somos el pueblo, los anónimos consumidores de la televisión y aunque más no fuera, por esas variantes increíbles que el idioma castellano ofrece, pensamos que pueden dedicar 15 minutos diarios para leer, por ejemplo, el "Dicionario de los Sinónimos".
Hablando de locutores, esta vez deportivos, le proponemos otro ejercicio. Escuche una transmisión de fútbol, béisbol o cualquier otro deporte, en televisión o en radio. Anote con una rayita, la cantidad de veces que escucha: "tremendo disparo..", "..tremenda jugada..", "tremenda emoción..", "tremendo atajada", "tremendo pase".
¿Usted se imagina cuántas palabras nos proporciona el idioma de Cervantes, para sustituir, de una vez por todas, tantas "tremendas y tremendos"?. ¿Maravilloso, bello, enorme, potente, inaudito, grandioso, hermoso, lindo, etc.?
Como para no repetir a cada rato "cancha", tenemos "escenario", "rectángulo", "campo de juegos", etc.
Y para hacer que descanse la gastada "onceno", podemos utilizar "integración", "elenco", "equipo", "formación", etc. Por "espectacular", podemos usar "monumental", "soberbio", "gigante", "excepcional", etc.
Si nuestros locutores deportivos, se propusieran hacer estos ejercicios, usted, yo, don Miguel de Cervantes Saavedra, y el idioma español, les quedaríamos profundamente agradecidos.