AUNQUE AÚN queda una leve esperanza de clasificar a los ocatvos de final, hasta el momento la selección de baloncesto de Panamá ha fracasado en el Mundial que se disputa en Japón.
Y así lo reconoció el técnico argentino al servicio de la selección nacional, Guillermo Vecchio después de la derrota ante Japón, considerada una de las más débiles del certamen.
En entrevista vía telefónica, Vecchio, quien ha cuestionado por la desastrosa participación de Panamá en el lejano continente asiático, aceptó que se ha fracasado.
"No se logró la química pero esto no es culpa de los jugadores. Con un grupo heterogéneo de jugadores, con poco tiempo de entrenar juntos, no se puede hacer mucho", lamentó el entrenador argentino.
Toda derrota duele, pero al caer por tercer día consecutivo ante Japón es decepcionante.
Un equipo que juega mal no puede ganar. Panamá tuvo 24 pérdidas de balón y falló en 17 oportunidades desde la línea de tiro libre. Así no se va para ningún lado.
"El equipo jugó bien por momentos pero no fue consistente", señaló el entrenador con relación al encuentro frente a los nipones.
"La realidad es dura, pero hay que aceptarla. Somos los más débiles del grupo", expresó Vecchio.
La falta de fogueos con rivales de mayor jerarquía y de otra área hizo falta para este torneo.
Inicialmente se tenía prevista una gira por Europa pero por motivos económicos se canceló.
"Nos faltó juegos de fogueo con rivales de otros continentes, contrario a los rivales que tuvieron más de 10 encuentros amistosos", dijo el técnico.
A juicio del técnico argentino, este factor hizo falta en el juego contra Japón, un rival con un sistema de juego muy diferente al que se utiliza en América.
"Todos los jugadores de Japón son tiradores y muy veloces. Nuestros jugadores no pudieron detener", dijo.
Aunado a la falta de una preparación científica, los problemas internos entre los jugadores y la federación por el factor económico, hundieron en el abismo al quinteto nacional que está pendiendo en un hilo a punto de romperse.
Al respecto, el técnico no quiso emitir comentario y prefirió ceñirse a la parte técnica de la actuación del seleccionado panameño.
"Sobre eso no hablaré porque es un problema entre la federación y los jugadores", dijo.
Sin embargo, lógicamente estas peleas internas han afectado en cierta medida en el desenvolvimiento de un equipo que actualmente tiene la moral por el piso.
Y no es para menos. Para clasificar a octavos de final hay que esperar un milagro. Una derrota mañana de Panamá ante Alemania combinada a un triunfo de Japón sobre Nueva Zelanda deja al quinteto nacional eliminado.
"El encuentro contra Alemania será difícil. Hay que jugar casi perfecto para sacar el resultado", declaró el estratega sudamericano.
A nivel profesional, el director manifestó que nunca había trabajado con tanta desorganización administrativa, al tiempo que recomendó a la dirigencia desarrollar el baloncesto en el país, incluyendo la creación de una liga para sentar las bases en un futuro.
No se logró "química"
La participación de Panamá en el Mundial de Japón está más cerca de su final.