La frase
- Ellos estuvieron fantásticos, pero algunos de nuestros jugadores tuvieron una actuación inaceptable y no hicieron su trabajo.
- Neil Lennon
- Entrenador del Celtic
El brasileño Neymar se estrenó ayer como goleador en la Liga de Campeones y lo hizo por partida triple en la paliza del Barcelona por 6-1 sobre el visitante Celtic de Glasgow, lo que coronó al equipo azulgrana como líder del Grupo H.
El Barcelona, que ya tenía asegurado el pase a la siguiente fase, cerró la ronda de grupos en primer lugar con cuatro victorias, un empate y una derrota que le valen 13 puntos, y se sacó el mal sabor de boca de su último revés por la quinta fecha, cuando cayó 2-1 en cancha del Ajax, dejando una pésima imagen.

Neymar marcó a los 45, 48 y 58 minutos para acumular siete tantos en la temporada y engordar una cuenta que completaron Gerard Piqué (7), Pedro Rodríguez (40) y Christian Tello (72). Además, escuchó cómo el público local coreaba su nombre en ausencia del astro Lionel Messi, quien se encuentra en Argentina recuperándose de una lesión que le mantendrá de baja hasta 2014.
“Presión no sentía, pero debía marcar. Me voy muy feliz por los goles y la victoria tras dos derrotas. Ahora hay que cambiar el chip”, dijo Neymar, con el balón de recuerdo tras su primer triplete como barcelonista.

El Barcelona espera ahora que el sorteo del 13 de diciembre le depare un rival entre los segundos clasificados de otros grupos: Manchester City, Bayer Leverkusen, Olympiakos, Arsenal, Borussia Dortmund, Galatasaray, Schalke y Zénit.
El Celtic, campeón del máximo torneo continental en 1967, acabó colista del grupo con tres puntos y anotó su único tanto del partido por vía de Georgios Samaras (88).

Los octavos de final se disputarán a partir del 18 de febrero, con el partido de vuelta en cancha del líder de grupo.
Previo a golear al Cartagena 4-1 por la Copa del Rey el viernes, el Barcelona había perdido en desplazamientos consecutivos a Ámsterdam y Bilbao, cayendo también 1-0 frente al Athletic en el campeonato doméstico, donde sigue líder con 40 puntos; los mismos que ostenta el Atlético de Madrid, relegado al segundo lugar por peor diferencia de goles.

El quinto partido sin Messi ni el arquero Víctor Valdés se saldó con victoria clara y placentera para el equipo dirigido por el argentino Gerardo Martino, a esperas de que el pujante Villarreal visite al campeón liguero el sábado por la 16.ª fecha.
El técnico rosarino ubicó a Neymar en punta y el brasileño respondió con tres goles y una asistencia, aunque se impacientó en ocasiones bajando a buscar balones al mediocampo y transmitió mejores sensaciones cayendo a las bandas, donde encaró con facilidad a sus marcadores.

“Ha sido probablemente el partido más completo de estos cuatro meses. Manejamos bien la pelota y controlamos el juego”, analizó Martino, quien elogió la labor de Neymar. “Fue de menos a más. Tuvo que adaptarse a la nueva posición, pero el gol le cambió la confianza y pudo hacer incluso más goles. Cuesta encontrar jugadores de su categoría y además se sacrifica por el equipo. Hizo un muy buen partido”.
Plenamente consciente de sus limitaciones técnicas, el equipo de Neil Lennon se mantuvo fiel al guion establecido, derrochando entrega y solidaridad tanto en la construcción como la destrucción, aunque ello no le valiera para inquietar el arco de José Manuel Pinto ni impedir el segundo y tercero del Barcelona poco antes del descanso, fruto de una anticipación y profundización de Piqué para Neymar, quien desbordó con un gran cambio de ritmo a Efe Ambrose y cruzó para la llegada puntual de Rodríguez, anotador por tercera vez en dos partidos.

Desanimado por el gol, el Celtic bajó la guardia y permitió que Neymar estrenara su cuenta en la Champions de la manera más simple, empujando sin oposición un balón retrasado por Martín Montoya previo globo de Sánchez y combinación de alta escuela entre Xavi Hernández, Busquets y el debutante Sergi Roberto.
Engrandecido por la acción, el brasileño mejoró su festival con su mejor diana, destello de fantasía individual en su regate ambidiestro y cruel, sotana incluida, sobre un desorientado Ambrose, quien solamente pudo ver cómo el triunfador de la noche colocaba con el interior del pie contra Forster.

“Ellos estuvieron fantásticos, pero algunos de nuestros jugadores tuvieron una actuación inaceptable y no hicieron su trabajo. Empezamos nerviosos y estuvimos débiles. Nos faltó carácter. Estoy enfadado y decepcionado”, declaró Lennon.