Deportes

¡No todo es bonito!

Presenciar un espectáculo deportivo de béisbol se ha convertido en una odisea para los fanáticos panameños que asisten a nuestros estadios en el interior del país.


¿ Pagaría usted cuatro dólares para ver un partido de béisbol durante nueve entradas, que equivale a más de tres horas de pie?

En realidad, no. Nadie quiere pasar por esas penurias para ver un juego de béisbol.

 

Pero el pasado 3 de enero en el Estadio Kenny Serracín de David, más de 7 mil fanáticos asistieron a la apertura del béisbol juvenil para presenciar el partido entre Chiriquí y Veraguas, pero solamente había espacio para unos 2 mil fanáticos. Los otros tuvieron que ver cómo se las ingeniaban para poder ver el espectáculo, que terminó casi a la media noche. Eso es amor por el béisbol.

Pero el Estadio Kenny Serracín deja mucho que desear, sobre todo, en una provincia de mucho modernismo. Gradas de aluminio casi oxidadas, las de cemento, bien, pero casi abarrotadas, cuando se supera la cifra de 2 mil personas. Además, la cerca que divide al público del terreno de juego está oxidada en varias partes.

Esa noche, repetimos, entraron al coliseo más de 7 mil espectadores.

 

Hubo disgustos por la falta de espacio, pero allí estaban los fanáticos para presenciar la apertura de uno de los deportes más seguidos en este país.

Sin duda, que la falta de estructura amenaza con alejar a los seguidores de los estadios.

"Si esto no mejora no vengo más", dijo un fanático que asistió con su esposa y tres hijos, y tuvo que esperar más de dos horas para entrar al estadio, y al hacerlo, no encontró espacio. Tuvo que ver el juego de pie.

 

La seguridad

Si los problemas de estructura en el Kenny Serracín sobran, la falta de seguridad para los que asisten reina por todos lados.

Las torres de luz eléctrica son utilizadas por fanáticos como algo opcional para no ver el juego de pie, pero con la inseguridad a la vista, pues un corto circuito puede acabar con la vida de decenas de estas personas. Los miembros de Sinaproc y Bomberos estaban ausentes en ese momento en el estadio. Sinaproc llevó pocas unidades para salvaguardar la seguridad de los asistentes.

 

Los pasillos se convirtieron en una peatonal y los que querían aprovechar para tomarse un refresco o una comida, si pasaban, no podían regresar por el mismo lado, porque no se podía caminar.

Ojalá todo esto mejore, porque nuestra pelota es de calidad, pero no así nuestros estadios.

No hay proyecto

Ayer, Crítica consultó al director de Pandeportes, Ramón Cardoze, y el máximo dirigente de nuestro deporte aseguró que el Gobierno nacional no tiene dentro de su agenda remodelaciones para el Kenny Serracín.

"Este es un estadio municipal, administrado por Pandeportes, pero nosotros no le hemos metido la mano porque los chiricanos supuestamente se van a mudar para otro estadio", dijo Cardoze.

El director de Pandeportes dio a conocer que antes del campeonato, al estadio solamente se le hicieron trabajos como pintura y cambios de algunos baños.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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