E xisten dos cosas en la mentalidad del equipo de Chiriquí: destruir a los rivales que se les pongan por delante y lograr el tricampeoanto, objetivo marcado desde antes de arrancar el Torneo Nacional Juvenil Copa Carlos “Calicho” Ruiz.
Ahora con el cuerpo entero en las semifinales, los chiricanos no se darán el lujo de dejar a nadie herido para que luego se levante y les haga el daño.
Juan Pringle, timonel del equipo de Chiriquí, señaló ayer que no bajarán su nivel de juego a pesar de estar de lleno en la ronda semifinal.
“No vamos a regalar a nada a nadie, seguiremos jugando duro y ganando partido a partido”.
Por el momento, los chiricano esperan su rival, que saldrá entre Metro y Herrera, aunque Pringle afirmó que no le pone cuidado aún a quién será su rival en semifinal.
“No tenemos preferencia por ninguno de los dos, nosotros solo pensamos en seguir ganando y ser campeones”, sentenció.
El secreto
El equipo chiricano ha demostrado a lo largo del torneo ser el mejor equipo en todos los departamentos.
Para Pringle, el secreto del equipo “vallelunense” es la unión y el respeto entre los compañeros y para los demás.
“La unión es parte del éxito del equipo. Es seguro que el trabajo que se ha hecho está dando frutos”, aseguró el estratega.
El trabajo disciplinario en el equipo es bastante crucial, tanto así que Pringle ha dicho que esto es importante para crear un equipo ganador en el béisbol.
Cuerpo técnico
Para Pringle, no es fortuito la demostración de superioridad del equipo de Chiriquí.
“Te aseguro que en este deporte hay suerte, pero más que eso es un trabajo del cuerpo técnico con los peloteros”, dijo Pringle.
Aseveró que se ve un cuerpo de lanzadores aplomados gracias al trabajo de Adiel Palma, 'coach' de lanzadores. La defensa chiricana ha mejorado por el trabajo de Carlos Heron y Fabio Saldaña. “Ellos (Saldaña y Heron) han ayudado a la defensa a adelantarse a las jugadas”, aseguró.
Saldaña también trabaja en la preparación física del equipo.
No menos importante es la preparación sicológica y de ese departamento se encarga el sicólogo William Cervantes.