El general retirado Lino César Oviedo, al regresar ayer de vacaciones, reiteró que ``no volveré a la cárcel donde estuve dos veces"". Con este pronunciamiento siguió a la Corte Suprema de Justicia, que ordenó su regreso a prisión para cumplir una pena de 10 años, por rebelión.
Oviedo quedó en libertad cuando su amigo el presidente Raúl Cubas conmutó su pena en agosto. Hoy retomó sus actividades proselitistas en su despacho del movimiento Unión Nacional de Colorados Eticos (Unace). El militar se postula a la presidencia del Partido Colorado, en los comicios internos que se efectuarán en mayo. Sin embargo, las autoridades partidarias lo excluyeron como afiliado, por su condición de condenado por la justicia.
``El movimiento Unace nació para enfrentar a los grandes jerarcas que se dedican a saquear al país. Ellos (los jerarcas) creen que me van a entorpecer o me harán temblar. Piensan ellos que con dos entradas a la cárcel más nueve meses de encierro (en una unidad militar) me arrugarán como acordeón, pero no, no lo conseguirán"", dijo durante un mitin en el pueblo de Ayolas, 400 kilómetros de Asunción.
Ayolas es donde se encuentra la principal vía de acceso a la represa hidroeléctrica paraguayo-argentina Yacyretá, sobre el río Paraná.
Ante unos 2.000 simpatizantes, Oviedo reiteró que ``no volveré a la cárcel donde estuve dos veces. Estos ladrones del Estado no me quieren porque yo estoy organizando al pueblo, les estoy ayudando a que se cooperen y los jerarcas dicen que si el pueblo es culto ya no los podrán engañar"".
El ex jefe del Ejército expresó que ``estos ladrones dicen que ya no podrán robar tranquilos si el pueblo es organizado. Me lancé a la política en defensa de los más carenciados y mi lucha no terminará sino hasta después de conseguir nuestros objetivos como el bien común, justicia e igualdad para todos"".
Hasta el momento, ni el presidente Cubas ni la Policía Nacional parecen dispuestos a cumplir la orden judicial de arrestar a Oviedo, para hacerle cumplir la condena.