Finalmente le llegó el premio Nobel de literatura a la bielorrusa Svetlana Alexiévich, quien desde el momento del anuncio no ha perdido oportunidad para mostrar su sangre de periodista y su espíritu contestatario.
Alexiévich (Stanislav, en Ucrania-1948) reconoció que el Nobel, para el cual había sido una de las favoritas de los últimos tres años, le servirá de mucho. "Esto significa que ya no les resultará tan fácil a los poderosos en Bielorrusia y Rusia rechazarme con un gesto con la mano", afirmó.
Con ello hacía referencia a los tantos momentos difíciles que ha soportado por su periodismo-literatura de denuncia y desenmascaramiento que, incluso, la ha llevado al exilio.
Svetlana Alexiévich, quien es la primera periodista de carrera distinguida con el Nobel de literatura, ha dicho que aunque recopila información como una periodista, ese material "lo procesa de forma literaria".
Uno de sus libros más emblemáticos, "La guerra no tiene rostro de mujer", está basado en testimonios (entrevistas) a mujeres que formaron parte del Ejército Rojo en la II Guerra Mundial. En esa misma línea también puede mencionarse "Los chicos del zinc", que fue el resultado de cuatro años de recorrido y entrevistas con veteranos y de las madres de los caídas en la guerra de Afganistán.
Y así de larga es la lista de libros creados por quien han llamado "la maestra del reportaje literario" y que es un ícono de la prosa bélica.
Al anunciar el nombre de la ganadora, Sara Danius, secretaria permanente de la Academia Sueca, dijo sobre Svetlana Alexiévich: "Ha inventado un nuevo género literario, supera el formato del periodismo, continuando lo que otros autores han contribuido a elaborar".
Despiste
Pero no todo el mundo aplaude a la periodista bielorrusa. A pesar del ruido provocado por el Nobel, solo la cancillería de su país saludó el acontecimiento, mientras que el presidente Alexandr Lukashenko se mantenía en silencio.
"Es muy difícil ser una persona honesta actualmente, pero no hay que hacer concesiones ante un poder totalitario. Las autoridades bielorrusas fingen como que no existo, y el presidente bielorruso también", expresó la galardonada.
En Bielorrusia se efectúan elecciones hoy, ante lo cual Alexiévich se mostró convencida de que "no habrá sorpresas" y volverá a ganar Lukashenko, al tiempo que advirtió a Europa de que en él no se puede apostar ni confiar.
Recién ayer en una nueva aparición manifestó: "Yo no diría que solo la variante dictatorial de Stalin puede llamarse dictadura. Hoy en día hay muchos tipos de dictadura".
En Rusia ya nadie sale a manifestarse, agrega, porque "la gente ha borrado de su vida la parte política" y "encuentra siempre para sí misma una justificación".
"También nosotros callamos hoy, vivimos en una especie de acuerdo con el poder, en este dilema", señaló la escritora, y agregó, al referirse al presidente ruso, que como ya dijo una vez "nos enfrentamos a un Putin colectivo" .