El presidente ecuatoriano, Gustavo Noboa, anunció ayer en Brasil que convocará a una consulta popular para calmar la efervescencia política y social que enfrenta en sólo siete meses de Gobierno y que incluye un "levantamiento popular" por tiempo indefinido desde el próximo lunes.
Consultado por corresponsales en Brasil, donde asiste a la primera Cumbre Suramericana, sobre si la consulta ya tiene fecha y si las preguntas se referirán a la crisis parlamentaria o indígena, Noboa respondió que "esa información me la reservo".
Noboa atacó reiteradas veces al presidente de la Confederación de Nacionalidades Indígenas (Conaie), Antonio Vargas, que lidera la convocatoria al "levantamiento popular" junto a otros dirigentes de diversas organizaciones sindicales y sociales que secundarán la medida de fuerza, entre ellos los trabajadores de los sectores del petróleo y la electricidad.
Vargas recalcó que el "levantamiento" será aún "más combativo" que los que acabaron en los últimos años con los gobiernos de Abdalá Bucaram y Jamil Mahuad.
El gobernante ecuatoriano admitió que la situación política y social de su país es una de las más inestables de Suramérica, pero aclaró que no actuará al margen de la ley para intentar reprimir la protesta.
Respecto a la crisis que sufre el Congreso en busca de un presidente que sea aceptado por todos los grupos parlamentarios, Gustavo Noboa recalcó que "nadie me puede quitar el derecho, dentro de lo que estipula la Constitución, de hacer lo que tenga que hacer".
Noboa también reiteró que la frontera con Colombia no será militarizada, aunque no descartó la intensificación del control policial, en previsión de alguna oleada de refugiados a consecuencia del denominado Plan Colombia de combate a las fuerzas guerrilleras y del narcotráfico.
En este sentido recordó que formó parte del equipo que hace pocos años negoció en Brasilia la paz con Perú y puso fin a un antiguo problema territorial tras varios enfrentamientos bélicos. "Es decir, nosotros sabemos cuánto debemos luchar por la paz y también sabemos dar la espalda a supuestas soluciones de fuerza", subrayó el presidente ecuatoriano.
El ministro de Defensa, Hugo Unda dijo que "es una consulta en que no están determinadas todavía las preguntas.