“La noche se puso íntima como una pequeña plaza” Lorca
Esta es la noche.
No tienes que ponerme un dedo en los labios para que no insista en las tribulaciones y urgencias de mi sexo.
Esta noche eres perfume y seda, mujer mía, hermana mía, y yo un desvelado monje cartujo, que traga los minutos de la noche.
Amenazo al pecaminoso que no puede dejar de mirar tus pechos en la ceremonia nupcial.
Le doy paso al poeta que todos tenemos dentro.
Noche, entra, celebra con nosotros.
Sobre el mantel infinito, suculento salpicón de estrellas.
Las nubes, servilletas ahumadas, ocultan planetas de aceitunas.
La luna, bola de queso, es una trampa que pende del hondo techo cóncavo.
Mujer, mira sin apuros como avanza la noche, perezosa, masticando voces.
Dejemos que los suspiros caigan en su molinillo de plumas.
Ella adelgaza nuestras palabras.
Jugo de cereza, es lo que sale de tu boca y me emborracha.
Mis palabras, repetidas y siempre nuevas, de punta azul, esmeriladas por mis ansias, te penetran.
La flauta del sexo sopla música de suspiros.
La noche, guachimana de amor, sigue moviendo el molinillo.
¡Al fin solos!
Hablemos bajito. ¡Que los vecinos no nos oigan!
Sirio, tuerto bucanero, deshonra a la luna calunga en un cuartucho del cielo.
¿Qué nombre le pondremos? materile lireló
Delfín de negra escama, la noche, cobra perlas de sueños.
La luna, fatigada luminotécnica, rompe candilejas de luceros sobre el mar.
¡Esta es mi noche!
Noche para acrósticos
noche de colección
noche de adivinanzas
noche de morrocotas
noche para nochear
noche de la prima hermana y de la viuda hirviente
noche de Salsipuedes
noche de camarón con cola
noche para un primer beso
noche de secreteos
noche de carilimpiezas
noche para revalidar amores
noche para cualquier cosa menos la maldad
noche para ser niños otra vez
y también noche
para un concierto de bongó y un festival de besos.
¡Desnúdate,
novia mía!
Esta noche
conoceremos el futuro.