El propio director de los Yanquis invitó a Mosquera
- El panameño Julio Mosquera, uno de los asistentes del cuerpo técnico que trajo los Yanquis de Nueva York a Panamá, aseguró que fue invitado a la gira en Panamá por el propio piloto Joe Girardi.
- Girardi habló conmigo desde el arranque del 'spring training' y no le podía decir que no, comentó Mosquera entre risas, luego de hacerles lanzamientos a los bateadores de los Yanquis en la práctica de bateo, en el estadio Rod Carew, antes del primer choque de los Bombarderos del Bronx y Marlins de Miami, en el marco de la Serie de la Leyenda.
- Mosquera, quien estuvo en cortos periodos con los Azulejos de Toronto y Cerveceros de Milwaukee, es uno de los entrenadores de receptores de ligas menores de los Yanquis.
- El mundialista del 2003 con la selección de Panamá, subcampeona del mundo en Cuba, dijo que ayer había ido a Chilibre a visitar a sus familiares, ya que venir al país y no ir a su pueblo era como no haber venido.
- Mosquera supervisó muy de cerca todo lo que hizo el receptor venezolano Francisco Cervelli, quien realizó una complicada rutina de entrenamientos, previo al calentamiento con el abridor de los Yanquis, Adam Warren.
Nunca antes el estadio nacional Rod Carew había lucido tan impresionante como anoche. Hasta la luna, que brillaba con todo su esplendor y belleza, se rindió a la noche mágica, al ver que dos equipos de las Grandes Ligas invadían el terreno del “Gigante de Mocambo”.
Tuvieron que pasar 68 años para que el territorio panameño recibiera nuevamente a su equipo favorito, los Yanquis de Nueva York, en una serie de dos partidos de pretemporada con los Marlins de Miami.

La fiesta de la Serie de la Leyenda no podía comenzar de mejor forma que con el lanzamiento de honor del más grande cerrador de las Mayores, el panameño Mariano Rivera.
Al instante los corazones de los fanáticos explotaron de alegría cuando los jugadores de los Yanquis salieron al terreno de juego con el siempre y tradicional uniforme de rayas.

Y llegaba el momento más esperado. Lo histórico se haría realidad y así sucedió, cuando el árbitro del home plate llenó sus pulmones de energía para gritar con todas sus fuerzas: ¡playball!
El olor al mejor béisbol del mundo se comenzó a respirar en todo el territorio nacional, en una noche que también fue histórica porque los “Bombarderos del Bronx”, el equipo con más títulos en las Grandes Ligas (27), no pudieron conectar de imparable ni anotar carrera.

Aunque parezca increíble, cuatro lanzadores se combinaron para maniatar a la ofensiva de Derek Jeter y compañía, en el triunfo de los Marlins 5 por 0.
Brad Hand (ganador), Steve Cishek, A.J. Ramos y Arquimedes Caminero fueron los tiradores que esculpieron esta obra de arte en territorio panameño.

En esta noche memorable, le correspondió a Jake Marisnick dibujar el primer hit del juego hacia el jardín central, ante los envíos del abridor Adam Warren. Y fue en este episodio que se abrió el marcador, cuando Marisnick llegó hasta la registradora.
Marisnick fue también el mejor bateador del partido al disparar dos imparables en tres viajes al plato, con una carrera anotada.

Las otras carreras de los Marlins se produjeron en el sexto tramo, con una anotación, y en el octavo, con tres más.
Cabe mencionar que a la ofensiva por los Marlins vio acción el panameño Rodrigo Vigil, quien se fue en blanco en dos turnos.
