El hospital municipal Larcade (provincia de Buenos Aires) recuperó ayer miércoles la normalidad luego de la convulsionada jornada de la víspera en la que el intendente peronista de la localidad de San Miguel y ex militar nacionalista, Aldo Rico, apoyado por un centenar de colaboradores, lo ocupó personalmente.
Rico, ex veterano de Malvinas y jefe castrense de dos alzamientos contra el presidente Raúl Alfonsín (1983/1989), adoptó la decisión de ocupar el hospital para evitar que los médicos protagonizaran una marcha de protesta contra la eventual privatización del nosocomio. El ex teniente coronel dado de baja se retiró anoche del edificio sanitario.
Los médicos del hospital se mantenían ayer en estado de alerta.
El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Eduardo Duhalde, se abstuvo de opinar sobre el tema ya que dijo -en declaraciones radiales- que "sobre lo que no tengo conocimiento no tengo opinión personal".
Ministros de su gobernación y diputados que le responden cuestionaron duramente la actitud asumida por Rico.
"Hoy por suerte no está toda esa gente que estuvo ayer y que no tenía nada que hacer, pero igualmente estamos atentos a lo que pueda pasar", dijo el tesorero de la Asociación de Profesionales del Larcade y jefe de la sala de ginecología, Miguel Guevara.
El médico se declaró esperanzado que la provincia intervenga en el conflicto. El ministro de Salud provincial, Juan José Mussi, concurrirá a la Legislatura bonaerense, donde se anunció que se realizará una reunión especial para tratar el tema.
Ayer la jueza de San Martín, Gloria Martínez, dio la orden de no innovar y retrotrajo la situación a lo que ocurría antes de que Rico interviniera en el hospital.
Esa decisión fue una medida cautelar ante un amparo presentado por los médicos para evitar, según aseguran, el arancelamiento de los servicios, que consideran una virtual privatización.
Rico ocupó el centro asistencial porque los empleados y médicos de esa institución son "vagos y mentirosos", según sus declaraciones a los medios de difusión.
Aseguró que lo hizo para "ejercer la conducción como corresponde", y argumentó que "de el miércoles (pasado) el hospital estaba ocupado por bandas políticas que impedían la atención".