El noruego Andreas Thorkildsen revalidó su título de lanzamiento de jabalina con récord olímpico incluido, 90,57 metros, y se sitúa a uno del mítico checo Jan Zelezny, que enlazó tres oros en esta prueba entre Barcelona92 y Sydney00.
Thorkildsen salió airoso de una competición en la que siempre dominó por delante de sus rivales, principalmente de su gran rival los últimos tiempos, el finlandés Tero Pitkamaki, quien se tuvo que conformar con el bronce (86,16) tras el letón Ainars Kovals, la sorpresa de la final.
El noruego y el finlandés se habían repartido la mayoría de las victorias desde los Juegos de Atenas04.