Cuatro años después de la derrota ante Francia, en la final del mundial de 1998, Roberto Carlos finalmente se quitó este domingo un enorme peso de sus espaldas al coronarse, finalmente, campeón del mundo de fútbol.
“Este campeonato mundial es algo que guardaré para siempre dentro de mí. Porque nos sacamos, una obligación de nuestras espaldas. En 1998 habíamos llegado tan cerca y no lo conseguimos.
Ahora puedo decir que soy campeón del mundo”, afirmó el marcador lateral izquierdo, estrella del Real Madrid (ESP).
Roberto Carlos recordó que en Francia-98 “Brasil también llegó a la final. Pero nos faltó suerte. Hay que decir que aquel día Francia jugó muy bien.
Pero este domingo, con todo respeto a Alemania, Brasil demostró ser el mejor equipo en la cancha”.
El futbolista narró que después de todas las ceremonias y premiaciones, los vestuarios de los brasileños se convirtieron en un verdadero pandemonium, pero que él se reservó un instante de soledad para un festejo íntimo.
“La sala principal se convirtió en una fiesta hermosa. Está todo filmado. Pero yo me quedé un buen tiempo en mi rinconcito, en solitario, porque, no podía terminar de entender esto de ser pentacampeón mundial. Ahora lo estoy entendiendo mejor. El pueblo brasileño merecía esta alegría”, dijo.
En la visión del jugador, Brasil consiguió con la victoria sobre Alemania y con el tan soñado ‘pentacampeonato’ mundial una victoria aún más importante: la recuperación del prestigio.
Cafú salió el domingo como capitán de Brasil y entró en la historia como el único jugador en participar de tres finales consecutivas en una Copa Mundial y como broche de oro tuvo el honor de alzar el trofeo junto a todos sus compañeros en el centro de la cancha.
El estadio Internacional de Yokohama sirvió como marco para la tercera presentación de Cafú en una final, que tuvo como broche de oro la victoria 2-0 sobre Alemania, sellando el quinto título mundial de Brasil.
En un momento inolvidable, Cafú levantó la Copa desde un podio en el centro de la cancha, en medio de una humareda, y ante los vítores de sus compañeros.
Lo primero que sentí fue vertigo porque casi me caigo"", declaró Cafú sobre la celebración y luego le dedicó la victoria a su esposa Regina diciendo que la amaba.
Fue una emoción esperada. Pasé noche tras noche pensando que se fuesen pasando las horas. Temía que una lesión me dejase fuera del mundial"", dijo. Fueron días largos que valieron la pena ante tanta felicidad"".
Cafú tocó su primera pelota a los tres minutos del decisivo. Con su tradicional casaca número dos, el lateral ofensivo del Brasil tomó la pelota con las manos para un saque desde el costado por pelota afuera, casi desde el centro de la cancha.
Cafú, estuvo en la final de los Estados Unidos 1994 ante Italia, cuando Brasil se consagró campeón, y en la de 1998 en Francia, cuando el local venció 3-0.
En 1994 era suplente, pero en los primeros minutos del choque con Italia entró por Jorginho, quien se lesionó.