Una matanza perpetrada por paramilitares en el municipio de La Hormiga, sur de Colombia, dejó al menos, 20 muertos, informaron ayer emisoras de radio de Bogotá, que citaron fuentes extraoficiales.
Asimismo, ayer fueron encontrados los cadáveres de tres personas, secuestradas el sábado en el municipio de Caracolí, y los de otros cuatro campesinos fusilados en el de Peque, dijeron las autoridades del departamento de Antioquia, en el noroeste.
De confirmarse, el crimen colectivo en La Hormiga se eleva a 120 el número de víctimas de esos grupos de extrema derecha en una serie de incursiones realizadas desde el 7 de enero pasado, en su mayoría en el norte de Colombia.
Según las fuentes, los paramilitares llegaron en la noche del sábado a la aldea El Tigre, de La Hormiga, cerca a la frontera con Ecuador, y asesinaron a 20 personas, a las que acusaron de apoyar a la guerrilla.
Asimismo, quemaron cinco viviendas, cinco automóviles y dos moticicletas.
Desde la capital departamental, Mocoa, se desplazó de inmediato hacia La Hormiga una misión de la Cruz Roja para auxiliar a las víctimas, indicó la Cadena Radial Colombiana +Caracol"".
Los asesinos dijeron ser miembros de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), un movimiento que representa a 20 grupos de extrema derecha y coordinado por Carlos Castaño, fundador y jefe del más importante de ellos, las Autodefensas Campesinas de Córdoba y Urabá.
La Policía indicó ayer que los hechos atribuidos a los paramilitares entre el 7 y el 9 de enero pasado dejaban 91 muertos.
El hecho más grave se registró el sábado en la población de Playón de Orozco, municipio del Piñón, en el departamento caribeño de Magdalena, donde los paramilitares asesinaron a 27 personas, a las que abordaron durante la ceremonia de bautizo a la que asistían.
El sacerdote que oficiaba la misa, Giovanni San Juan, fue testigo del fusilamiento, así como de la quema de 17 viviendas de la aldea.
Los hombres armados conminaron a los pobladores que debían abandonar la zona y amenazaron con regresar y matar a quien no obedeciera la orden.