Bananas inteligentes y extravagantes mochilas dispensadoras de tomates serán, junto a los heroicos ganadores, las estrellas del Maratón de Tokio, que se celebrará el domingo en la capital nipona rodeado un año más de un ambiente festivo y carnavalesco.
El de Tokio, uno de los maratones más importantes del mundo, atrae a corredores de los cinco continentes en busca de nuevos récords pero también invita a los participantes a lucir extravagantes vestimentas y a las empresas a exhibir todo tipo de artilugios circenses para promocionarse.
Este año, uno de las grandes sensaciones apunta a ser un dispositivo "comestible y portátil" hecho de banana, alimento común entre los deportistas por su aporte de potasio y otros nutrientes, y que ha sido desarrollado por filial japonesa de la multinacional bananera Dole.
Se acabaron los obsoletos cascos para beber refrescos y las tecnologías convencionales que sólo miden la distancia recorrida y las pulsaciones por minuto.
El dispositivo, cuyo aspecto se mantendrá en secreto hasta su debut en el maratón, tiene una pequeña pantalla LED incrustada en la piel que mostrará información sobre el tiempo de carrera, el pulso y mensajes de la red social Twitter.