Un muerto y ocho heridos es el saldo de un violento enfrentamiento entre campesinos y tropas combinadas del Ejército y la policía registrado ayer en la madrugada en un pueblo del centro de Bolivia, según un dirigente sindical indígena.
El episodio se produjo en el poblado de Vinto (cerca de la ciudad de Cochabamba) cuando los uniformados intentaron tomar el control de una carretera principal que une La Paz con Cochabamba, informó Alberto Zapata.
En la refriega, que ocurre cuando existe una negociación en curso entre Gobierno y sindicatos, fueron detenidas al menos 50 personas, añadió el sindicalista, una cantidad corroborada por informaciones de varios medios de comunicación bolivianos.
"Esta no es una buena manera de contribuir a un clima de paz", aseveró Zapata, dirigente de la poderosa Confederación Sindical Unica de Trabajadores Campesinos de Bolivia (CSUTCB), que mantiene bloqueadas las principales carreteras de este país andino desde hace dos semanas.
Desde el lunes pasado, las fuerzas del orden tratan infructuosamente de despejar las rutas de las barricadas levantadas por los campesinos.
La violencia en esos enfrentamientos se ha cobrado ya nueve muertos y un centenar de heridos.
Aunque la Iglesia católica impulsa un diálogo que el viernes fue aceptado por el Gobierno, los bloqueos de caminos y las protestas sociales en las ciudades continuaban.
Los productores de coca exigen que el gobierno cese la erradicación de plantaciones ilegales del arbusto y que desista de construir tres cuarteles en el Chapare, 580 kilómetros al sudeste de La Paz, lo cual fue rechazado de plano por el presidente Hugo Banzer.
Las conversaciones se realizaban en Santa Cruz, 880 kilómetros al sudeste de La Paz, con la presencia del arzobispo de esa ciudad, monseñor Julio Terrazas, como facilitador.
Los cocaleros están representados por el dirigente Evo Morales y por el líder de una coordinadora de organizaciones de Cochabamba Oscar Olivera.
Los campesinos exigen que se deje sin efecto el tratamiento de una ley de aguas en el Congreso, a lo que el gobierno ya accedió, y que se modifique la Ley que regula el uso y la concesión de tierras.