El campeón mundial Nueva Zelanda atacó con precisión clínica para vencer, ayer, a Sudáfrica por 32-16 y conquistar invicto el Primer Campeonato de Rugby entre las potencias del Hemisferio Sur, que incluyó también a Australia y Argentina.
Los neocelandeses, que ganaron sus seis partidos y ya se habían asegurado el título antes de jugar, remontaron una desventaja de 10-0, apoyando cuatro tries en 25 minutos para su decimosexta victoria consecutiva. Sudáfrica no pudo anotar un solo punto en el segundo tiempo.