La selección de Nueva Zelanda se convirtió en el segundo equipo en clasificar a la final del grupo cuatro, al derrotar ayer 10-6 a Filipinas, en la Eliminatoria del III Clásico Mundial.
De esta forma, el conjunto oceánico buscará hoy la revancha ante China, Taipéi, ante el cual ya sufrió una barrida de 10-0 en el segundo encuentro de esta competición.
Nueva Zelanda desplegó un total de 12 indiscutibles y buena actuación del torpedero Scott Campbel, quien empujó tres carreras y anotó una.
El derecho John Holdzkom resultó el ganador, tras lanzar 1.1 episodios, sin permitir anotaciones. Además, ponchó a tres rivales y otorgó una base por bolas. Lincoln Holdzkom salvó el encuentro.