Un nuevo atentado con bomba sacudió el viernes a la ciudad colombiana de Cali (suroeste), un día después que el presidente Andrés Pastrana advirtiera que "se agotan las razones para seguir creyendo en la paz" debido a las acciones violentas de los rebeldes izquierdistas y los paramilitares de ultraderecha.
El ataque, cuyos autores y móviles no han sido precisados oficialmente, dejó al menos 36 heridos, entre ellos seis miembros del equipo de fútbol profesional Once Caldas, y grandes daños materiales en un lujoso hotel, viviendas, locales comerciales y 20 automóviles estacionados en la concurrida avenida de Las Américas.
Un vocero de la Policía Metropolitana dijo a la