El gobierno del presidente Hugo Banzer, enfrentaba ayer un nuevo escándalo de corrupción en la casi extinguida Corporación Minera de Bolivia (Comibol) y el viceministerio de Minería, entidades donde se estima un daño económico que ronda el millón de dólares, según la prensa local.
El presidente de Comibol, Alvaro Rejas, y el viceministro de Minería, René Rengel, fueron acusados de cobrar, de manera ilegal, sueldos de consultores internacionales, además de los que otorga la Hacienda boliviana.
Rejas, miembro del socialdemócrata Movimiento de la Izquierda Revolucionaria (MIR, del expresidente Jaime Paz), y Rengel, de la populista Unidad Cívica Solidaridad (UCS, del alcalde de Santa Cruz, Johnny Fernández), ambos en función de gobierno, fueron suspendidos y serán sometidos a una investigación, dijo el viceministro de Coordinación, Luis Fernando Quiroga.
El escándalo que envuelve a altos funcionarios gubernamentales, se suma a las dimisiones, también por corrupción, de los exministros de Trabajo y Salud, Leopoldo López y Tonchy Marincovic, respectivamente.