El australiano John Fahey, quien ocupará la presidencia de la Agencia Mundial Antidopaje (AMA) a partir del 1 de enero, restó importancia a la abstención del Consejo de Europa en la elección, así como a su falta de experiencia en el ámbito de la lucha contra el dopaje.
"Los cuatro europeos que se han abstenido en la votación han venido a mí inmediatamente después para decirme que estaban listos para colaborar conmigo", dijo Fahey en una conferencia de prensa posterior a su elección en Madrid.
"Nos quedan días, meses y años para trabajar. Voy a sentarme enseguida con los europeos para estudiar cómo podemos cooperar plenamente", añadió.
Sobre su escaso contacto con el mundo del dopaje en el pasado, el ex ministro australiano de Finanzas dijo que "la tarea principal de un presidente es fomentar las habilidades de aquellos con los que trabaja" y que él se apoyará continuamente en "la experiencia de los expertos para limpiar el deporte".