Zinedine Zidane, técnico del Real Madrid, advirtió ayer de la dificultad que tiene San Paolo, donde recordó que "nunca es fácil ganar" desde su etapa de jugador, y destacó que "un estadio caliente" también deber ser motivador para que su equipo sentencie los octavos de final de Liga de Campeones ante el Nápoles.
Zidane sabe lo que le espera en San Paolo, pero señaló que su equipo está listo para "sufrir" y determinado a sellar el pase a los cuartos, en la rueda de prensa previa al encuentro.
"El ambiente va a ser muy bonito para el Nápoles, pero la motivación para nosotros va a ser tremenda. Es un estadio caliente, pero también una motivación para nosotros. Es un partido de fútbol, nada más. Estamos motivados y va a ser difícil para los dos equipos, no solo para uno", manifestó.
"Lo viví como jugador y nunca fue fácil en San Paolo. Es un campo en el que la afición está muy metida con su equipo, pero al mismo tiempo es muy bonito. Me gustan los ambientes donde la gente aprieta. Es bueno para su equipo, pero también para el rival es una motivación suplementaria", añadió.
El técnico francés destacó los buenos números de local de su rival, que solo perdió uno de sus últimos veinte partidos en San Paolo. "Sabemos que vamos a encontrar un partido difícil, como siempre en la Liga de Campeones. El Nápoles es un equipo que perdió muy poco. Sabemos la dificultad del partido, pero nosotros estamos listos", aseveró el francés.