El exjugador y consentido de la afición de los Knicks de Nueva York, Charles Oakley, compareció ante la Corte por primera vez desde febrero, cuando fue arrestado y expulsado del Madison Square Garden.
Oakley fue procesado ayer ante una corte penal de Manhattan por un cargo menor de agresión y otros delitos, antes de ser puesto en libertad sin la necesidad de pagar una fianza.
Los fiscales acusaron a Oakley, de 53 años, de golpear a un guardia de seguridad durante el incidente. Afirman que otras dos personas que intentaron intervenir sufrieron magulladuras como producto de empujones.
Oakley, que jugó para los Knicks entre 1988 y 1998, afirmó que disputará las acusaciones.