Barack Obama organizó un partido de ensueño con estrellas de la NBA en activo y también retirados, para que juntos ofreciesen un espectáculo a los soldados heridos que llegan desde Iraq y Afganistán.
Durante dos horas Obama estuvo jugando con las leyendas de la NBA.
Entre las estrellas que acudieron a la llamada de Obama estuvieron LeBron James y el escolta Dwyane Wade.