El presidente de EE.UU., Barack Obama, defendió ayer a un jugador de fútbol americano que ha generado polémica en su país al negarse a ponerse de pie para escuchar el himno nacional, y consideró que el deportista estaba "ejerciendo su derecho constitucional" de protestar.
Obama se refirió a la controversia generada a finales de agosto por Colin Kaepernick, "quarterback" o mariscal de los 49ers de San Francisco, quien se negó a ponerse en pie para escuchar el himno nacional antes de un partido, como es tradicional, debido a su desacuerdo con el trato que se da en Estados Unidos a las minorías.
"Creo que estaba ejerciendo su derecho constitucional de comunicar su posición. Creo que hay una larga historia de figuras deportivas que han hecho lo mismo", dijo Obama.