El presidente estadounidense, Barack Obama, que pasa este fin de semana jugando al golf en compañía de unos amigos en Florida, se midió ayer contra Tiger Woods.
Según confirmó el viceportavoz de la Casa Blanca, Josh Earnest, el presidente jugó 18 hoyos con Woods y el representante de Comercio y uno de los más cercanos a Obama, Ron Kirk.
El presidente pasa este fin de semana en compañía de amigos en un complejo de Florida para jugar al golf, sin la presencia de su esposa Michelle y sus hijas Sasha y Malia, que decidieron ir a esquiar a Colorado.
Obama, que el sábado recibió lecciones de golf de Butch Harmon, uno de los entrenadores de Tiger, se ha recluido en compañía de amigos, en el exclusivo complejo "Floridian" en Palm City, con campo de golf y puerto de yates.
Con el paso de los años Obama se ha inclinado más por el golf frente a otras de sus aficiones, el baloncesto, un deporte de contacto que en 2010 le provocó una herida en un labio por un codazo.