Los obispos de Guatemala consideran que el ejército asesinó a monseñor Juan Gerardi, en abril de 1998, y que el sacerdote Mario Orantes, un cercano colaborador del prelado, tuvo algún grado de participación en el crimen, estimó una fuente jurídica citada por la prensa.
"El crimen de Gerardi fue puramente político (...) los obispos están claros de que el ejército asesinó a monseñor Gerardi y que Orantes tuvo algún tipo de participación", aseguró al diario El Periódico el abogado Fernando Penados, quien a pedido de la Iglesia investiga el asesinato.
"A los militares no les gustó mucho el trabajo del REMHI" (Informe sobre Recuperación de la Memoria Histórica), coordinado por Gerardi y que narra las peores violaciones a los derechos humanos durante la pasada guerra, aseguró Penados.