A pesar de que no logró clasificar a la serie de cuatro del XLII Campeonato Nacional de Béisbol Juvenil, el equipo de Panamá Oeste fue el que mejor promedio de bateo tuvo en esa fase.
Los “Vaqueros” conectaron un total de 92 imparables en 340 turnos para un promedio de .271.
Una situación parecida ocurrió con Chiriquí Occidente, que también fue eliminado en la serie de seis, pero tuvo la mejor efectividad de esa etapa.
El “picheo” de los occidentales permitió 28 carreras limpias en 88 episodios para 2.55.