El ministerio de Justicia argentino lanzó ayer una campaña pública, con recompensa incluída, para encontrar algún informante que permita avanzar en la investigación del atentado con la mutual israelita AMIA, el 18 de julio de 1994, que dejó 85 muertos.
La Unidad de Investigaciones Especiales dependiente del Ministerio de Justicia, que coordina la pesquisa sobre el ataque preparó afiches para la vía pública y cortos televisivos, con imágenes de los trabajos de rescate en la sede que quedó totalmente destruída, informó un comunicado oficial.
También crearon un mensaje radial que llama a encontrar "a todos los culpables involucrados en los atentados que significaron la pérdida desgraciada de 107 vidas" (la AMIA más la voladura de la sede de la Embajada de Israel, el 17 de marzo de 1992), sobre cuyos autores materiales e intelectuales en ambos casos hasta hoy nada se sabe.
La campaña intentará, principalmente, lograr persuadir a quien tenga información sobre quién preparó el atentado, y se recordará que hay una recompensa de tres millones de pesos (igual dólares). Además, se explica que rigen en la causa AMIA los beneficios de protección de testigos, reserva de identidad y reducción y/o conmutación de penas que prevé la ley del arrepentido.
Los afiches en castellano, portugués, francés, inglés, alemán, farsi, hebreo y árabe se colocarán en aeropuertos internacionales, zonas consideradas enclave de células terroristas "dormidas", como en la Triple Frontera (Argentina, Brasil y Paraguay) así como en embajadas, entre otros lugares.