El gobierno colombiano ofreció ayer recompensas de 50 millones de pesos (27.000 dólares) por "cada información" que pueda conducir a la captura de quienes colocaron el viernes un coche bomba contra una instalación militar en la ciudad de Medellín (noroeste), provocando diez muertos y unos 30 heridos.
Así lo anunció el ministro del Interior, Néstor Humberto Martínez, al terminar un consejo extraordinario de seguridad efectuado con autoridades civiles y militares de Medellín.
Martínez dijo que se dispondrá de una partida de 700 millones de pesos (387.000 dólares) que contempla el presupuesto oficial "para este tipo de casos".
El consejo, según añadió el ministro, decidió también la creación de una unidad especializada conformada por militares, fiscales y policías que abordará la búsqueda de los autores e intentará desvertebrar los grupos de "Milicias Boliviarianas", conformadas por jóvenes simpatizantes de la guerrilla.
El comandante de las Fuerzas Militares, general Fernando Tapias, quien también participó en el consejo, insistió el sábado en atribuir el atentado a esos comandos urbanos que según dijo cumplen órdenes de la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC, marxistas). Empero Raúl Reyes, portavoz de las FARC, dijo no tener informes sobre la participación de su organización en el atentado y lamentó los muertos provocados por la explosión, según expresó la noche del viernes al concluir, sin resultados, un encuentro que sostenía en una zona selvática del sur del país con voceros oficiales para intentar destrabar el proceso de paz.
Varios puntos de Medellín fueron militarizados en previsión de posibles nuevos ataques mientras se realiza en esa ciudad la festividad anual de la "Feria de las Flores" que congrega a miles de turistas, y que se inició con verbenas el viernes.
Ayer la iglesia Católica, a través del arzobispo auxiliar de Medelllín Darío Botero, pidió a las autoridades suspender las festividades en respeto a la memoria de los muertos.